Sobre nosotros

Cuando nació Bitcoin, en 2009, era difícil determinar un precio. Las pocas personas interesadas en adquirir un bitcoin tenían que entrar en chats anónimos de IRC y negociar directamente con los pocos mineros que habían en ese entonces. Los bitcoins se vendían por centavos, pero no había un solo precio. El precio que pagabas dependía mucho de tu suerte o tus habilidades para negociar.

Tiempo después comenzaron a aparecer plataformas diseñadas para agrupar a compradores y vendedores. Una de las más famosas fue MtGox, que en algún momento concentraba la mayor parte de las transacciones de intercambio de Bitcoins por moneda local. Esta plataforma distaba bastante de ser profesional, en sus inicios era administrada por sus dueños casi como un hobbie.

Pasó el tiempo y Bitcoin comenzó a ganar popularidad. Pasó por muchas alzas y caídas de precio, de centavos alcanzó 1 dolar, luego llegó a los 30, pero cayó otra vez a los 2 dólares. Entonces subió hasta 120, pero cayó otra vez hasta 30. Más tarde, en 2013, llegó a costar 1200 dólares y justo entonces fue que MtGox sufrió un robo de gran parte de los bitcoins (unos 700.000) de sus clientes y la plataforma colapsó por sus deudas.

Después del peak de 2013 el precio de bitcoins disminuyó y se transaba en torno a los 300-400 dólares por un largo tiempo.

Fue luego de eso, en 2015, que nació Buda.com. Creamos la plataforma desde cero, dándole todo el foco a entregar un ambiente seguro, profesional y confiable para las personas que querían acceder a comprar o vender Bitcoins.

Años después, el Bitcoin comenzó su repunte, y en 2017 llegó a transarse en USD $20.000 y cayó hasta cerca de $3.000 en 2018.

Hoy la historia sigue escribiéndose en este nuevo mercado que parece estar aquí para quedarse. Pese a que muchos hayan declarado la muerte de Bitcoin una y otra vez, el precio demuestra que el interés del mundo por este dinero independiente no ha hecho otra cosa que aumentar.

Nosotros estamos aquí por el largo plazo. Sabemos que el desarrollo de esta industria tomará tiempo y que aunque se desarrolla en olas especulativas, también sabemos que vale la pena, porque a la larga permitirá la existencia de un dinero independiente y más justo que el dinero de los países (si no entiendes por qué, pregúntale a un venezolano).

Esperamos continuar sirviendo como catalizador de esta innovación que consideramos sin duda alguna una de las más importantes del siglo 21.

Gracias!